08.01.2007    El Corresponsal del Medio Oriente y África

Desaparecem os lagos
Yucatán, redação

http://www.elcorresponsal.com/index.php

África sofre os efeitos das mudanças climáticas e o abuso

 

KOUDOUBOUL, Chad (AP). El pescado frito que anuncia el menú en el pizarrón del restaurante La Tchadienne es sólo para alardear. Durante semanas, el chef sólo ha cocinado carne de cabra y de vaca, aunque el restaurante está casi a orillas del lago Chad, que fue en un tiempo la tercera fuente de agua potable más grande de África.

El lago nutre a la población de la zona centro-occidental de África, desde Chad hasta Nigeria, Camerún y Níger, ha perdido el 90% de su superficie en sólo 30 años.

La amplitud de esa tragedia, una historia de horror causada por el abuso humano y por los cambios climáticos, está marcada por un límite donde dunas y un desierto de arena ceden el paso a rica tierra negra, que en una época estuvo cubierta por unos cuatro metros de agua.

En la parte baja de una ladera, chozas de barro con techo de paja ocupan un terreno otrora cubierto por el lago. Pese a ello, mientras algunos temen que el lago Chad se reduzca hasta convertirse en un estanque, la gente sigue llegando a sus costas en busca de agua, peces, pasturas y sitios de cultivo. Actualmente, unas 30 millones de personas luchan por sobrevivir en torno del lago. Y junto con la presencia de recién llegados del norte y a través de las fronteras, han llegado los problemas, según el alcalde de Bol, Adam Youssouf Terri. Bol es la capital de la región donde se encuentra el lago.

Hay disputas por territorios entre pescadores y pescadores, entre pescadores y granjeros, entre granjeros y granjeros, y entre chadianos y extranjeros. ?Hemos logrado en buena parte negociar acuerdos pacíficos, pero al mismo tiempo se han registrado más actos de violencia, más muertes?.

Conflictos por el líquido En 1995 el vicepresidente del Banco Mundial, Ismail Serageldin, pronosticó que ?las guerras del próximo siglo se librarán para controlar el agua?.

Desde entonces, las alertas se han hecho más frecuentes.

Hay ejemplos en Líbano, Sri Lanka y en otras partes, pero desde aquí, basta observar la zona del Chad oriental, donde los clanes están combatiendo como una extensión de la lucha en Darfur.

El sangriento conflicto que se desarrolla en el extremo oeste de Sudán tiene como fundamento disputas sobre el agua y derechos de pastoreo entre granjeros sedentarios y pastores seminómadas. Las zonas más proclives a los conflictos son los ríos y lagos compartidos por varios países.