"A partir de hoy, si los etíopes no abandonan nuestro territorio en siete días, les atacaremos y les obligaremos a abandonar nuestro país", dijo a periodistas el jefe de defensa islamista, jeque Yusuf Mohamed Siad "Inda'ade", en Mogadiscio.
Los islamistas tomaron Mogadiscio y una franja del sur de Somalia en junio, amenazando la frágil autoridad del gobierno provisional del presidente Abdullahi Yusuf, que es respaldado por Etiopía y Occidente.
Diplomáticos y testigos dicen que miles de tropas etíopes han cruzado la frontera para proteger al gobierno de Yusuf dentro y alrededor de la única ciudad que controla, Baidoa. Sin embargo, Addis Abeba sólo reconoce haber enviado a varios cientos de asesores militares armados.
La retórica entre ambas partes se ha elevado drásticamente últimamente, con Etiopía diciendo que los islamistas quieren una guerra, y el movimiento religioso declarando la yihad contra soldados de Addis Abeba que dice han invadido territorio somalí.
Durante el fin de semana, hubo dos días de enfrentamientos entre tropas progubernamentales y combatientes islamistas alrededor de Diinsoor, al sur de Baidoa. Fuerzas de ambas partes se estarían concentrando, según testigos, cerca de la localidad de Tiyeglow, a 140 km al noroeste de Baidoa, preparándose para un posible enfrentamiento.
Los islamistas flanquean ahora al gobierno por tres partes.